martes, 15 de marzo de 2011

Restaurantes japoneses low cost (incluso para aquellos que odian el sushi)

La casualidad ha hecho que este post coincida con las devastadoras consecuencias que un tsunami ha tenido en Japón y con el miedo a un nuevo desastre nuclear.


Una razón más para recordar las bondades de la gastronomía de este país que está pasando por momentos tan difíciles. En Barcelona existen tres locales japoneses que os recomiendo si queréis disfrutar de auténtica comida de este país por muy poco dinero. Quizás no disponen de una carta muy extensa pero, por experiencia propia, os puedo decir que tienen platos para todos los gustos (y lo digo yo que no soy fan del pescado crudo).

Machiroku es uno de esos restaurantes escondidos que no encontrarías a menos que alguien te lo recomiende. Está situado en una callecita detrás de la plaza Urquinaona, una ubicación que lo hace muy recomendable si algún día estáis por el centro y no sabéis dónde ir a cenar. No encontraréis lujos pero sí un sitio sencillo y acogedor, con un servicio muy eficiente y una comida de calidad con un precio muy ajustado (el menú de mediodía es de 10 euros y por 15 euros por persona puedes cenar perfectamente). Lo mejor es pedir uno o dos platos por cabeza y compartirlos, como si fueran tapas. Aparte de makis y sashimi, hay ensaladas y carnes a la parrilla. Yo os recomendaría que probaráis los uramaki rellenos de langostino rebozado en tempura (ebitenraki), sobre todo a los que tenéis reticencias con el pescado crudo. Como he dicho antes, yo he ido a bastantes japoneses y lo único crudo que he comido han sido los makis de atún y salmón (al estar envueltos de arroz, prácticamente ni lo notas). Machiroku está en c/de les Moles, 21. Para reservas hay que llamar al 93 412 60 82.

La siguiente recomendación llama sobre todo la atención por su situación: Viladecans (Baix Llobregat). Su nombre es Restaurante Kai y ya lo he visitado en varias ocasiones (gracias Lorena y Andreu por descubrírmelo!). Tiene una carta sencilla y una decoración más cuidada y elegante que el Machiroku. Además dispone de un reservado para grupos con tatami. En su carta, parecida al Machiroku, también ha tempuras, gyoza (empanadillas de carne y verduras), sopa de miso y carne a la plancha (teriyaki). Los precios son muy parecidos al Machiroku. Para mí, fue un verdadero descubrimiento. Si queréis acercaros está en Avda. Generalitat,60 Bjos (Viladecans). Su teléfono es el 93 512 90 10.

Para los que prefiráis disfrutar en casa (opción que también tenéis en el Kai) deberías visitar alguna vez Tofu catalán, una tienda que además ofrece comida para llevar. En él, no sólo encontraréis donuts de soja o diferentes tipos de tofu casero sino también los llamados bentos, bandejas con comida japonesa variada. Para acompañarlos podéis comprar alguno de los productos que encontraréis en la tienda. Tofu catalán está en c/Aribau, 119, en Barcelona.

Como viene siendo habitual, para acabar el post os dejo con un pedacito musical que me recuerda a Japón. Besos!

♪♫ Air - Alone in Kyoto  ♪♫

martes, 1 de marzo de 2011

Hazlo tú mismo: foto divertida a costa de nuestras mascotas

Los que me conocéis sabéis que me encantan los gatos (y mis ínútiles esfuerzos por tener uno). Navegando por internet he encontrado una divertida manera de hacerles fotos para después enviarlas a amigos, familiares o incluso hacer divertidas invitaciones para fiestas. Como sabéis, hacer fotos a animales puede ser un poco complicado porque no se están quietos. De ahí que una buena opción sea aprovechar sus interminables horas de sueño para, con una cartulina allí y otra allá, hacer una "performance" fácil y original jugando con los ángulos de la cámara. La foto que véis es un ejemplo de este divertido diy (do it yourself). Si queréis ver el post completo con otras ideas, lo podéis encontrar aquí. Esta página, Photojojo, es una perdición para los amantes de la fotografía.

Os dejo con un tema del nuevo del disco (discazo) de la sueca Lykke Li.

♪♫ Lykke Li - Get some  ♪♫


Atentos al próximo post porque os tengo preparado uno de restaurantes japoneses buenos, bonitos y baratos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Semana de cocinitas

No sé lo que me pasa últimamente pero sólo tengo ganas de cocinar y mirar recetas de cocina. Supongo que si tuviera que cocinar para una familia numerosa acabaría harta pero, como no es el caso, meterme en la cocina es actualmente como una desconexión. Puedo asegurar que cuando, por ejemplo, me pongo a hacer empanadillas no pienso en nada, la cabeza se me queda totalmente en blanco y en estos días extraños, eso es algo bueno y de agradecer. Así que era inevitable que el post de hoy recogiera algunos blogs de cocina que me inspiran, y que espero que os inspiren, entre fogones. La mayoría de ellos ofrecen recetas fáciles y asequibles porque, no nos engañemos, yo no soy una virtuosa cocinera (aunque me gustaría serlo).






Acabo con dos blogs internacionales:
  • TasteSpotting con recetas subidas por internautas de todo el mundo que sólo con verlas ya hacen babear (perdón por la sinceridad)
  • They draw and cook, un placer para la vista que aúna ilustración y cocina convirtiendo cada receta en una pequeña y deliciosa obra de arte.
Por cierto, para aquéllos/as que son un desastre como yo a la hora de guardar las secretas Anna, del blog Aubrey and me, ha compartido unas hojas de receta prácticas y, además, bonitas que podéis descargaros aquí. Espero que os sean de utilidad!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Otoño entrante, series abundantes

Parece que últimamente sólo pienso en series viendo los últimos post que he escrito...Y más que pensaré cuando lleguen las nuevas series televisivas que las cadenas nortemaricanas FOX y AMC nos tienen preparadas para este próximo otoño al otro lado del charco. De ellas ya se lleva hablando desde mediados del año pasado, así que os podéis imaginar la expectación con las que serán recibidas. La primera es Terra nova, una de ciencia ficción producida por Steven Spielberg que explica el viaje en el tiempo de una familia a una Tierra prehistórica. El motivo: encontrar un nuevo lugar que haga posible la supervivencia de la especie humana después que, en el año 2149, el planeta esté amenazado de muerte por la contaminación y la superpoblación. Una serie con un buen punto de partida que promete aventura y acción en medio de un entorno idílico pero lleno de peligros. Podéis ver cómo pinta aquí.

La otra serie, también muy esperada, es The killing, un thriller producido por la AMC que sigue la investigación del asesinato de una chica en un pequeño pueblo de Seattle. Así dicho no parece tener un planteamiento muy innovador pero la estética, la variedad de los puntos de vistas y el ritmo, que ya se intuye en el tráiler, se apuntan como los principales atractivos de esta serie policiaca. Si le queréis echar un vistazo, aquí tenéis el primer tráiler. La AMC se merece un gran voto de confianza, no en vano es la responsable de éxitos como Mad Men o The walking dead.




















El día de hoy no sólo tiene series sino también esta banda sonora.

♪♫ Fredrika Stahl - Rocket trip to Mars  ♪♫

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Tenemos la televisión que nos merecemos?


El sábado por la tarde se emitió por La 2 un interesante debate que giraba en torno a la pregunta que encabeza el post. El debate, moderado por Maria Casado, tenía como invitados a los periodistas Ramón Colom, Mariola Cubells, Víctor Amela, al filósofo Javier Sádaba, al directivo televisivo José Manuel Lorenzo y a  la blogger Chica de la tele. Al margen de lo que dio de sí el debate (lo podéis ver aquí), a mi me interesa más la pregunta en singular: ¿Tengo la televisión que merezco? Mi respuesta es rotundamente no. No merezco una televisión que por, regla general, no emite ficción internacional de calidad, no respeta los horarios protegidos, no promueve un espectador inteligente y, por último, se ceba en el morbo para hacer crecer las audiencias.

Es verdad que hay muchos canales, pero eso no significa que haya una diversidad real. Las cadenas privadas son casi todas iguales en contenidos y el TDT (la gran esperanza fallida de la diversidad televisiva) no ha hecho más que confirmar el triunfo de la repetición y la retroalimentación de programas que premian la incultura y la vagancia provocando el aburrimiento televisivo de aquellos que, al ver la televisión, no sólo queremos divertirnos simple y llanamente sino también hacerlo de manera inteligente. Con esto no quiero decir que esté de acuerdo con el discurso de demonizar la telebasura que algunos críticos manejan, como Mariola Cubells. Creo sinceramente que los directivos de televisión no tienen por qué velar, animados por un espíritu paternalista, por la formación y la educación de los espectadores pero sí por que todos encuentren, por pequeño que sea, un lugar en la televisión actual. Víctor Amela dijo en el debate que lo importante no es lo que la televisión hace con nosotros sino lo que nosotros hacemos con la televisión. Yo no sé vosotros, pero yo con la que se emite hoy en día hago bien poquito.

viernes, 11 de febrero de 2011

Y un año más San Valentín



Tengo que reconocer, mal que me pese, que San Valentín tiene una cosa buena: es la excusa perfecta para que tu pareja tenga un detalle contigo (sobre todo si regalarte algo es siempre para él un suplicio). A mí, siempre me cae algún libro y, para qué negarlo, eso siempre es bien recibido. Este año se ha venido para casa uno de los libros de la selección que la editorial Salamandra ha sacado, a precios muy asequibles, para celebrar su décimo aniversario. Echadle una ojeada porque llaman la atención en las librerías tanto por la calidad de los títulos, como por su pequeño tamaño y la sencillez de su diseño. Mi libro es La historia del amor de Nicole Krauss.


¿No os parece una buena propuesta de regalo para San Valentín?

lunes, 7 de febrero de 2011

Larga vida a la incorrección política de Misfits



Hoy una amiga me ha pedido la opinión de una serie llamada Misfits y he decidido darle respuesta en un post encabezado por sus geniales créditos de inicio con The Rapture como banda sonora.
Misfits es una serie emitida por el canal británico E4 desde el año pasado que ya va por su segunda temporada. En la televisión autonómica catalana se puede ver a través del canal 3XL cada jueves a las 22.20 de la noche. Yo os recomiendo que la veáis en versión original para que podáis apreciar los matices del inglés barriobajero de sus protagonistas.

Lo primero que llama la atención de esta serie son sus protagonistas: cinco jóvenes delincuentes (Kelly, Nathan, Curtis, Alisha y Simon) que trabajan en un programa de servicio a la comunidad. Un buen día, una tormenta eléctrica les da a cada uno de ellos un poder diferente, como moverse en el tiempo, leer la mente o hacerse invisible. ¿Que creéis que harían adolescentes gamberros con unos poderes que no han pedido y que no quieren? La respuesta la encontráis en Misfits. Como ya os imaginaréis, estos adolescentes,  la crème de la crème del extrarradio, no encajan en el cliché de superhéroes: hablan con tacos, tienen la testosterona por las nubes y su manera de actuar deja mucho que desear. Además, después de la sorpresa inicial se darán cuenta que tener esos poderes es una fuente de nuevos y numerosos problemas. Los cinco actores y actrices da vida a la perfección a este particular grupo de delincuentes entre el cual destacan especialmente dos: Kelly, una choni malhablada capaz de batir el récord de tacos en una frase, y Nathan, un graciosete con un humor de mal gusto y pasado de vueltas tan odioso que, sin embargo, se acaba convirtiendo en uno de los grandes atractivos de la serie. Sí, habéis leído bien, este tipejo se acaba apoderando de Misfits. No creo que nunca ningún otro personaje me haya despertado antes simpatía y antipatía, sonrisas y grima a partes iguales. De tan odioso que es se acaba por querer (aunque parezca una paradoja). Juzgad por vosotros mismos.



Una vez vista la segunda temporada y con la renovación asegurada para una tercera, puedo decir que la serie no tiene ningún atisbo de cansancio. La incorrección política ha llegado a niveles inimaginables y ese saber reírse de todo y de todos se ha convertido en la principal baza de esta serie, un ejemplo de humor ácido e irreverente no sólo apetecible para un público de 20 años (más o menos la edad de sus protagonistas) sino también para los que llegamos a la treintena. En conclusión: animaros a verla porque vale mucho la pena.